miércoles, 17 de marzo de 2010

MENSAJE DE CUARESMA DEL PADRE LAURENCE DEL 15 DE MARZO

Uno de los efectos mas distorsionados del ego es el de echar la culpa a los demás para protegernos a nosotros mismos o para mantener nuestra imagen intacta. Al verlo en Adán apuntar con el dedo a Eva y en el comportamiento aun de los niños pequeños, concluimos que debe ser un mecanismo de defensamuy enquistado. Este comportamiento nos lleva a todo tipo de problemas, no
siendo de poca importancia el convertir en chivo expiatorio a un inocente.

Bíblicamente, el desierto simboliza el lugar donde la simplicidad radical del ambiente y la falta de lugares de distracción, lleva a un desapego gradual de todas nuestras proyecciones. Idolatrar o demonizar son igualmente irreales.
En la simplicidad primeramente nos encaramos, luego nos aceptamos tal como somos y entonces se hace más fácil tomar responsabilidad donde debemos. El primer paso es ser honestos con nosotros mismos. Por este motivo Jesús nos advierte no representar roles en lo externo de la religión. Es más fácil decirlo que hacerlo; pero la meditación lo hace posible porque es
también un tipo de desierto de radical simplicidad y transparencia.


Laurence Freeman

miércoles, 10 de marzo de 2010

Grupo de los lunes en la Inmaculada Concepción nuevo lugar de encuentro

Desde este lunes 8 de marzo de 2010, el grupo se esta haciendo como una bendición muy especial, en la Capilla del Santísimo, que se encuentra ubicada en la parte posterior de la Iglesia de la Inmaculada Concepción del chico.
Nos encontramos a las 6:15 p.m puntuales, allí los esperamos siempre, para compartir este camino de silencio, que nos lleva de nuevo a nuestro corazón, donde habita el Espíritu de Dios en nosotros, para así volver a la vida de contemplación; naturaleza de nuestra alma.

Gracias, Dios nos bendice ahora y siempre!

martes, 9 de marzo de 2010

MENSAJE DEL PADRE LAURENCE POR EL TERREMOTO EN CHILE

De María Rosa, Chile Coordinadora Nacional, Concepción, Chile
Desde Facebook:

“Para la WCCM – Por favor oren por nosotros. Esta es la única y más grande ayuda que pueden proporcionarnos. Por favor oren para poner fin a esta locura.”

“Esto es un caos total – las personas tienen armas y cuando obscurece las casas son saqueadas. La noche de ayer nuestros vecinos nos defendieron… y defendieron nuestro hogar, esto es horrible, no hay electricidad, no hay agua ni comida”.

“Por favor oren, durante la noche nosotros debemos supervisar las calles para que los saqueadores no entren en nuestras casas. Esto es aún peor que el terremoto o el tsunami – ha sido terrible. Dependiendo de lo que pase el día de hoy y si puedo arreglármelas para conseguir gasolina iré a Santiago con los niños”.

“Gracias, MUCHAS GRACIAS, Yo he estado aquí sólo porque puedo sentir que “Estamos todos Unidos”, en la oración. ¡Los amo!”
Del Padre Laurence: Nota Marzo 1, 2010
2010-03-02, Chile

“Necesitamos oraciones – y más soldados!”. La mayoría de nosotros nunca experimentaremos una situación de colapso de la infraestructura social como esta que nos haga gritar desde Facebook; nuestro último y único medio de comunicación con el mundo exterior. Un mundo que de repente se convierte en algo exteriormente aterrador que nos encierra y aisla en una tragedia-.

Todos sabemos, pero conscientemente preferimos olvidar, que la vida descansa permanentemente en el filo de la navaja. En unos momentos nuestro completo sentido de seguridad, la administración de sistemas y planes para la vida, pueden evaporarse y en lugar de pensar sobre como nos vestiremos para una cita dental y las entrevistas de mañana nos encontramos nosotros mismos mirando mareadamente en un abismo. Tomó 120 segundos para que esto sucediera a la gente de Chile mientras las placas tectónicas gemían y se movían para producir el terremoto más grande del mundo y repentinamente
después golpean la costa los tsunamis con olas de 10 metros.

Tan pronto como escuché las noticias traté de contactar a María Rosa ,nuestra coordinadora nacional que vive en Concepción, Chile; la segunda ciudad más larga y cercana al epicentro. Solo hoy ella pudo enviar un mensaje por Facebook que, como juego repugnante parece apropiadamente describirse como terrífico.

“Esto es un caos total – las personas tienen armas y cuando obscurece las casas son saqueadas. La noche de ayer nuestros vecinos nos defendieron… y defendieron nuestro hogar, esto es horrible, no hay electricidad, no hay agua ni comida. Por favor recen, durante la noche nosotros debemos supervisar las calles para que los saqueadores no entren en nuestras casas. Esto es aún peor que el terremoto o el tsunami – ha sido terrible. Dependiendo de lo que pase el día de hoy y si puedo arreglármelas para conseguir gasolina iré a Santiago con los niños.”

Lo único peor que parece ser en un evento natural de estas proporciones es la ruptura de las normas humanas de la sociedad que lo hacen digno de ser llamado civilización. ¿Con qué facilidad se asume que la civilización se ha alcanzado? Sin embargo, con qué facilidad podemos llegar a aburrirnos o a perder los temores que se suscitan montados en un instinto de supervivencia. Lo que aterra aún más a la pérdida de la vida o la integridad física es la visión repentina de personas que ayer pasaban confortablemente en la calle están consumidos hoy en día por la violencia y la crueldad que no es suya y que los
hace parecer extraños, no sólo a nosotros, sino a ellos mismos. La rabia por la supervivencia parece levantarse de un pre-oculta hambre humana de la vida a cualquier costo, un hambre tan profunda como el mismo abismo. El abismo no puede ser culpado de nada fuera de él. Está dentro de nosotros mismos. El instinto de supervivencia puede ahogar nuestra capacidad de entrega y de compasión y someter todas las relaciones sociales y las necesidades de los
demás a las de uno mismo.

Pero nuestra respuesta a los desastres es impredecible. Cuando, hace algunos años, la fuente de electricidad se estrelló durante varios días en pleno invierno, en Quebec y en partes de la costa, el gobierno canadiense envió tropas y llamó a las reservas. Se esperaba caos social, pero nunca llegó. En Montreal, supe de los jefes de familia que formaron comunidades en la calle compartiendo sus provisiones y teniendo especial cuidado de los ancianos y de los enfermos. Los soldados se sentaron a esperar un desastre que la humanidad común advirtió. No es, por supuesto, que los canadienses sean mejores que los chilenos, y estoy seguro que oiremos hablar de actos heroicos y abnegados que compensarán con creces a los saqueadores y a los vándalos en Concepción. El punto no es una tabla de la liga nacional de la virtud. Sabemos de los doce años de la barbarie nazi, de los bombardeos de los Aliados de Dresden o, unas décadas más tarde, de los tres años de asedio
de Sarajevo y Srebrenica, que el abismo se puede abrir en cualquier lugar, tan impredecible como las catástrofes naturales que tanto nos aterran. Esta aleatoriedad humana sólo hace que el filo de la navaja parezca más nítido.

"Gracias", María Rosa escribió antes de que su batería se terminara. “Yo he estado aquí sólo porque puedo sentir que“Estamos todos Unidos”, en la oración. ¡Los amo!”. La Oración para algunos puede parecer meramente un soporte psicológico o un par de muletas, cuando la crisis ha acabado con toda la seguridad. Pero para otros es una fuerza real. No es magia que pueda
reajustar las placas de la tierra o revertir el tsunami. Simplemente, una conciencia, impregnada por la fe, la "visión de las cosas invisibles". Esta toma de conciencia a menudo se vuelve más fuerte en tiempos de crisis que en los días en que vivimos la seguridad de nuestra rutina y de nuestra complejidad y tensiones mundanas. La oración significa conocimiento. En el peor de los tiempos podemos saber que, a pesar del terror por el aislamiento, pertenecemos a un orden divino que el más profundo abismo no se puede tragar. A partir de este conocimiento la palabra "amor" surge de forma inesperada. Expresa algo que no podemos encontrar en una mejor palabra y la cuál está ahora cargada de un sentido que cambia el significado de todo lo
demás.

miércoles, 17 de febrero de 2010

MENSAJES DEL MIERCOLES DE CENIZA 2010

MIÉRCOLES DE CENIZA 2010
Silencio, quietud y atención

DEL PADRE JOHN MAIN, OSB

´Porque vivimos la Cuaresma a la luz del amanecer de la Pascua, es un periodo de gozo profundo. El Misterio Pascual se completa y entramos en ello a través del Espíritu - y nos preparamos en el silencio y quietud de nuestra meditación´.


MENSAJE DEL PADRE LAURENCE FREEMAN
Miércoles de Ceniza

El mundo cristiano inicia hoy la Cuaresma, los cuarenta días de preparación para los misterios de Pascua con ecos de muchos pasajes bíblicos y del Corán, como el número de días que Jesús pasó en el desierto antes de comenzar su vida pública y los cuarenta años del Éxodo. Simbólicamente estos cuarenta días significan un tiempo estimado o mucho tiempo . En semanas es el tiempo promedio del embarazo.
Como meditadores, podríamos ver nuestras dos sesiones diarias de meditación durante la Cuaresma, como una feliz oportunidad para profundizar, clarificar y recomenzar nuestro peregrinaje al centro del corazón. Podríamos también añadir otra sesión de meditación cuando sea posible o tal vez un período más corto de quietud y silencio a mediodía. Para los principiantes es una buena oportunidad de iniciar al ego en una práctica que siempre es retadora, pero especialmente al comienzo. Establecer un tiempo para introducirnos en la práctica de la meditación nos ofrece un objetivo de corto plazo que puede convertirse en un buen hábito que se aprende para toda la vida.

La Cuaresma es un tiempo para reflexionar sobre las escrituras y otros textos sobre el significado de la vida como viaje espiritual. Debemos escoger cuidadosamente qué leer por ejemplo, podemos tomar uno de los evangelios durante toda la Cuaresma y familiarizarnos con él, así como uno de los textos claves de nuestra tradición contemplativa La Puerta al Silencio de John Main, por ejemplo.

En lugar de ver a la Cuaresma como el tiempo en que renunciamos a lo que nos agrada aunque un poco de auto-control tampoco nos haría daño podemos verla como el tiempo para apreciar el amplio abanico de instrumentos que tenemos disponibles para mantenernos despiertos y entusiasmados en el camino espiritual. Si recibimos hoy la ceniza en nuestra frente y escuchamos las palabras recuerda que eres polvo , este recordatorio de nuestra mortalidad puede agudizar nuestra apreciación y disfrute del precioso regalo de la vida y la conciencia humana.

Laurence

Comunidad
Noticias

viernes, 5 de febrero de 2010

NUEVO GRUPO DE MEDITACION CRISTIANA EN BOGOTÁ

Hola ,

a partir del próximo lunes 8 de febrero, contaremos con un nuevo grupo de Meditación Cristiana en Bogotá, todos los lunes, nos encontraremos en la Capilla confesional dentro de la Iglesia de la Inmaculada Concepción del Chico, Carrera 11 A # 88- 12, a las 6.30. p.m, gracias al apoyo del Padre Rafael de Brigard, Párroco de la misma, los espero con el corazón abierto para compartir este momento tan especial, cerca a Nuestro Señor, bendiciones para todos.

martes, 26 de enero de 2010

APRENDE A VIVIR EN LA PRESENCIA DE DIOS."EL UNICO CENTRO"


Es importante tener frente a nosotros una idea general de lo que es la meditación. Para algunos de ustedes que ya han estado meditando por algún tiempo, este mensaje es como un repaso. Para aquellos que van a comenzar a meditar, este mensaje es una introducción.
Básicamente, la meditación es un camino para llegar a nuestro centro, el fundamento de nuestro ser, y permanecer ahí – en quietud, en silencio y en atención. Esencialmentela meditación es una forma de aprender a estar despiertos, totalmente vivos, pero quietos. Es la quietud de la meditación que nos lleva hacia ese estado de estar despiertos y a ese sentido de estar totalmente vivos, y que nos permite, primero estar en armonía con nosotros mismos, y gradualmente en armonía con toda la creación. La experiencia de la meditación te pone en resonancia con la vida. Pero para poder tener esa resonancia, es necesario estar despiertos en el silencio y en la quietud.
Este es un gran reto para la gente de hoy en día, porque la mayoría de nosotros tenemos poca experiencia con el silencio ya que el silencio puede ser terriblemente amenazador para la gente en la cultura transitoria en la que vivimos. Debes acostumbrarte a ese silencio. Esta es la razón por lo que el camino de la meditación es un camino para aprender a decir tu palabra interiormente, en tu corazón. El propósito de repetir la palabra es lanzarte al silencio. Entonces, renuncia a todo tipo de ideas materialistas como cuánto tiempo te tomará. Puede ser 20 años. Pero eso no importa. Puede ser 20 minutos. Tampoco importa. Lo único que importa es que vayas en caminoa re-establecer contacto con tu centro. El magnífico descubrimiento que hacemos cuando vamos por este camino hacia nuestro centro, es que el centro está en todos lados, y que la meditación es la manera de insertarnos en nuestro propio centro. Si estamos arraigados en nosotros mismos, podemos entonces encontrar nuestro lugar en el universo y al encontrar el centro del universo, encontramos a Dios.
La persona verdaderamente espiritual es aquella que está solidamente arraigada en sí misma a tal punto que está en armonía con todo y con todos. El gran propósito de este camino es el poder entrar a una armonía profunda contigo mismo, con los otros, con el universo y con Dios. Permíteme recordarte de nuevo. El camino de la meditación es uncamino de mucha sencillez. Debes aprender a repetir tu palabra: “Maranatha”. Es difícil porque esto no es sabiduría convencional. La mayoría de la gente piensa que la sabiduría consiste en ser más complejos y mientras más raras sean las ideas que puedes examinar y manejar, entonces te vuelves más sabio. Si le dices a alguien, ´Me voy a sentar todas las mañanas y todas las noches y voy a aprender a repetir esta palabra´ - muchos te dirán: ´Bueno, debes entonces ser un tonto. Seguro que la vida esmucho más preciosa y el tiempo es precioso para perderlo así, solamente repitiendo una palabra 30 minutos en la mañana y 30 minutos en la noche. Porqué no haces algo mejor con tu mente?´
Toma entonces mucha valentía, para cada unos de nosotros, hombres y mujeres del Siglo XXI, el poder sentarnos y meditar cada mañana y cada noche. Pero es esto lo que se requiere. Si quieres aprender a meditar, debes entonces tratar de encontrar el tiempo cada mañana y cada noche, y debes aprender la disciplina y aprender que es una disciplina real. Esta es una disciplina que te dará una gran estabilidad, una gran unidad y una gran armonía. La disciplina es la disciplina de repetir la palabra.
Un amigo mío recientemente me envió una caricatura que encontró en el New Yorker. Era la imagen de dos monjes budistas sentados en la postura de la meditación y uno le decía suavemente al otro: “Qué creés que pasa después?”. Esto es todo. Es así como muchos ven la meditación en nuestra sociedad. Otra caricatura que alguien me envió hace algún tiempo es la de un joven con cabello largo sentado también en la postura de la meditación y su padre, evidentemente un ejecutivo, les decía a sus amigos: ´No es maravilloso? Antes de que él adoptara la meditación solo se sentaba todo el día a hacer nada´. Esto te da una idea del humor del New Yorker y de cómo la gente de nuestra sociedad ve la meditación.
Pero nosotros debemos abordarla también con cierto humor, no debemos ser demasiado solemnes sobre esto. Pero de esto se trata, esto se requiere. Si quieres aprender a meditar debes aprender a sentarte quieto y a decir tu palabra de principio a fin. Lo que encontrarás, si perseveras, es que después de un tiempo de repetir tu palabra encontrarás una cierta paz y relajamiento que te puede llevar a la tentación de decirte: ´Esto es muy bueno. Quiero seguir experimentando esto y por lo tanto voy a dejar de repetir la palabra – me quedaré solo con la experiencia´. Esta es la ruta rápida hacia el desastre. No meditas para experimentar la experiencia. Meditas para entrar a la experiencia. La meditación es llegar a la conciencia e ir más allá de la conciencia de auto-reflexión. La meditación es aprender a ver fuera de ti mismo, rompiendo el sistema de auto-conciencia, rompiendo la prisión del ego - y lo hacemos con la disciplina de decir la palabra.
Cuando repites la palabra, no estás pensando en tus pensamientos. Tampoco estás analizando lo que te pasa. Estás renunciando a ti mismo. La meditación, en la visión Cristiana, es simplemente lanzarnos a la infinitud de Dios a través del Espíritu que vive en nuestro corazón. Es renunciar a nosotros mismos, es lanzarnos a la profundidad. La gente, a través de la historia, ha encontrado que lo que se requiere es un acto de fe para renunciar a uno mismo.
Entonces, no compliques tu meditación. En mi humilde opinión, lo menos que leas sobre la meditación, mejor. Lo menos que hables de la meditación, mejor. Lo que es real es meditar. La sencilla regla es que te acuerdes de encontrar un lugar tranquilo en tu casa o donde te encuentres. Siéntate derecho. No te preocupes de técnicas. No es necesario que te sientes en la posición de loto, pero podría ser de ayuda si lo haces – vale la pena aprenderlo. Pero lo importante es sentarte derecho. Lo esencial de la postura es que la columna vertebral esté lo más derecha posible. Con respecto a respirar, la regla sencilla es que respires. No te angusties si debes meditar inhalando o exhalando. Haz las dos cosas! Pero la regla más importante es que digas el mantra, que digas tu palabra. Y este es el arte de la meditación, aprender a decir tu palabra de principio a fin.